Ok, encendieron el LHC… ¿Pero que demonios pasó?

Sabemos que el 10 de septiembre, encendieron el gran acelerador de partículas LHC, que se encuentra a las afueras de Ginebra, que imitará las condiciones físicas del universo justo cuando apenas había pasado una fracción minúscula de segundo desde el BigBang y que hasta dentro de unos meses la máquina estará en pleno funcionamiento.

¿Entonces qué se hizo este día?

Hicieron que un haz de partículas de protones completara por primera vez los 27 kilómetros de circunferencia del gran invento. Un segundo haz fue lanzado pocas horas después en sentido contrario al primero. Estos haces de partículas, tienen el grosor de un cabello y circulan al 99.99% de la velocidad de la luz por un tubo de alto vacío de ocho centímetro de diámetro.

Serán las colisiones provocadas a altísima energía entre los dos haces las que simularán las condiciones del universo superdenso y supercaliente recién nacido y los científicos explorarán en esas condiciones la física de entonces. “Para nosotros es un día histórico. Dentro de unos meses estaremos utilizando la máquina para investigar en física”, dijo Robert Aymar, director del Laboratorio Europeo de Física de Partículas (CERN).

A las 9:30am hora de España, desde el centro de control del CERN, se inyectó el paquete de protones de un conjunto de aceleradores previos más pequeños y lograron curbrir el primer octante de los 27 kilómetros. Una vez que se consiguió ese tramo, se lanzó otro paquete que llegó hasta el segundo octante, y así poco a poco hasta cubrir los ocho segmentos del LHC. Como se darán cuenta, no fue cosa de apretar un simple botón y lanzar el haz de luz y ya, fue un proceso largo y complejo que tardó casi una hora.

Una vez completado el primer objetivo (hacer el recorrido de un haz), y a primera hora de la tarde, tras haber hecho unos ajustes en algunos imanes del LHC que tenían problemas de refrigeración, se lanzó el segundo haz en sentido contrario de un nuevo sector del LHC, siendo un total éxito como la primer prueba.

Así es, todo lo que se hizo fue probar que funcionara la máquina. En las pruebas realizadas días y hasta horas antes del “lanzamiento oficial” (no la inauguración), no habían logrado hacer circular tan sólo uno de los haces. La misma noche del martes, durante una prueba que se estab realizando, se tuvo que detener justo cuando había alcanzado un tercio de la circunferencia del LHC y seguía habíendo problemas de refrigeración.

“Las pegas persistieron hasta 15 minutos antes de las 9.30, cuando empezamos la inyección del haz que por fin ha ido bien”, comentó Lyn Evans, director del LHC. “Es una máquina enormemente compleja y pueden surgir problemas en cada momento”, dijo este ingeniero británico, que recibió todas las felicitaciones posibles.

¿Qué sigue?

Las primeras colisiones de partículas están previstas para dentro de un mes, pero los expertos dicen por lo bajo que se intentará dentro de 10 días.

La energía subirá después hasta los 5 TeV en lugar de los 7 de pleno rendimiento.

El LHC se parará en dicimbre, al parecer los aceleradores del CERN se han parado siempre en invierno. Los especialistas utilizaras este tiempo para revisar y poner a punto sus aparatos.

El acelerador empezará a funcionar de nuevo en abril o mayo de 2009.

Los primeros datos científicos significativos se esperan para el verano de 2009 y los descubrimientos pueden aparecer en un año más. (Principalmente se buscarán indicios del Bosón de Higgs, si tiene características “favorables”).

Datos curiosos

Evans al igual que muchos científicos, estuvieron vestidos con pantalón vaquero, una camisa a rayas de manga corta y tenis, demostrando que era un día más de trabajo y no una inauguración oficial como la que se hará el 21 de octubre de este año. Sólo Aymar y el científico responsable del CERN llevaban corbata. Pero más informales aún iban vestidos los físicos del acelerador estadounidense Tevatron en Chicago, que iban en pijama y gorros de dormir durante la conexión en directo que se hizo desde allí al CERN para festejar el acontecimiento.

Stephen Hawking no podía estar al margen y ese mismo día lanzó una apuesta de 100 dólares a que no se encontraría la famosa partícula Bosón de Higgs, que casi todos sus colegas están seguros de que aparecerá en el nuevo acelerador. “Parece una apuesta insignificante contra una máquina que cuesta 6.000 millones de euros”, dijo con sorna el premio Nobel Carlo Rubbia.

Leave a comment

Filed under News

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s