Si hay un juego de mesa increible, lleno de estrategia, matemáticas y lógica, es el ajedrez. El problema de simpre es que sólo se puede jugar entre dos personas, donde pueden pasar horas y horas en la misma partida y sin darle la oportunidad a nadie más de participar.

Así que ha salido esta pequeña propuesta, que al mismo tiempo se convierte en una cuadro decorativo cambiante. El objetivo de los creadores, es hacer un juego variante y más interesante, porque pasas al lado del tablero y cambias una pieza y sigues tu camino, para cuando vuelvas a pasar muy posiblemente alguien ya realizó uno o varios movimientos, por lo que hace todo más interesante.
El proyecto se llama Straight Up Chess.


